Obtener un contrato de patrocinio publicitario o de colaboración puede ser un hito para ti como creador de contenido, porque implica que obtendrás ingresos por tu trabajo. Pero no se trata simplemente de recoger un beneficio económico, sino también de asumir una responsabilidad. Una, que más allá de presentar un anuncio, requiere que cumplas con las normas legales y evites afectaciones a terceros. 

Por eso, es importante no tomarlo a la ligera y analizar a profundidad los términos del contrato de patrocinio publicitario. Dado que bajo él muchas veces tendrás que crear, producir, difundir y ser la imagen de un anuncio publicitario que se insertará en tu contenido. En suma, una relación singular, que no está regulada específicamente en la normativa española del sector, ya que el contrato de patrocinio de esta no se ajusta a lo que tenemos en mente cuando hablamos de patrocinios en redes sociales. Sin embargo, los contratos recogidos en la normativa nos sirven de orientación.  

Fíjate en estas cláusulas de tu colaboración publicitaria

Para guiarte a través de los compromisos que asumes, en Talos Abogados hemos determinado que existen 8 aspectos importantes en los que tienes que ser minucioso antes de firmar un contrato de patrocinio publicitario. A continuación, te los enumeramos: 

1. Plazos

Debes revisar que en el contrato se especifique el período en el que da inicio y en el que terminará la campaña publicitaria. También si hay un cronograma específico para los pasos de producción, aprobación y publicación de los anuncios para que estés prevenido y puedas organizarte para cumplir con ellos.  

Además, considera si hay cláusulas de extensión del contrato y qué condiciones tienen, respecto al pago, cronograma, etc.  

2. Contenido de la integración 

Otro aspecto clave de un contrato de colaboración publicitaria es el contenido que deberás difundir como parte del acuerdo. A esto se le llama “contenido de la integración publicitaria”. Y debes considerar cuáles serán las actividades que realizarás. Por ejemplo, si solo presentarás el anuncio, si lo difundirás, si lo producirás o crearás. Todo esto debe estar claramente especificado en el contrato para que luego no tengas inconvenientes porque no cumpliste con las actividades que te competían. 

También es importante que se determine el formato y la cantidad de repeticiones de la integración publicitaria, en qué canales debe ser compartido, cuál es el contenido mínimo que debe tener y de quién es la propiedad intelectual de la creación.

3. Exención de responsabilidad si te dan un contenido obligatorio

Algunos anunciantes querrán que dentro del anuncio digas determinadas frases o incluyas una imagen, vídeo o audio específicos como parte de su mensaje publicitario. Esto es válido. Sin embargo, puede que algunos de estos elementos puedan acarrear algunas sanciones. Por ejemplo, si se trata de publicidad ilícita. 

Pongámoslo así: si una marca de té verde te pide que incluyas “bueno para bajar 10 kilos en una semana” dentro del texto del anuncio, podrás ser sancionado y multado por haber emitido afirmaciones engañosas. Sin embargo, tú lo hiciste porque en tu contrato se especificaba que así debías hacerlo.  

En este caso, una cláusula que te exima de responsabilidades ante contenido obligatorio será muy necesaria si quieres poder reclamar los perjuicios de la sanción que te afecte a ti al anunciante. Lo mismo sucedería si se te pide utilizar contenido infractor de derechos de autor. 

4. Limitaciones de responsabilidad 

Otra  cuestión clave es establecer una cláusula de limitación de responsabilidad. Este tipo de cláusulas lo que hacen es evitar que las indemnizaciones que debas pagar por infracciones a la otra parte crezcan significativamente, estableciendo un límite máximo de indemnización a asumir por infracción.  

Un ejemplo: si fuiste tú quien cometió la falta, digamos, comiéndote una hamburguesa cárnica cuando anuncias productos veganos, podría servirte una cláusula de limitación de la responsabilidad. Porque de esta manera asumirías el daño que ocasionaste al anunciante, pero pagarías la indemnización a la empresa hasta el límite establecido y no más allá. 

5. Proceso de aprobación

Este aspecto es importante, porque puede suceder (y sucede) que los anunciantes pidan varias revisiones del contenido para asegurarse que se alinea con sus objetivos de campaña. No obstante, este proceso debería estar claramente detallado en cuanto a plazos, número de revisiones y procedimientos, porque de otro modo podría tomarte mucho tiempo y esfuerzo, que no compensen la retribución obtenida. Incluso, si el contenido del anuncio debes producirlo tú «a satisfacción» del anunciante y sin limitaciones, podrías quedarte atrapado en un proceso de revisión indefinido.

6. Cuantificación de la retribución variable

Todo contrato de patrocinio publicitario implica una contraprestación económica. Y, usualmente, se realiza mediante una suma preestablecida por ambas partes, pero también puede incluirse una retribución variable dependiendo del alcance que tenga el anuncio.  

Podrías incluir un porcentaje adicional sobre el monto fijo o sobre las ventas del producto o servicio anunciado, de acuerdo a métricas como la tasa de conversión o interacción, el CTR, las impresiones, etc. Por ejemplo, si tus patrocinadores buscan que anuncies un evento, podrías pedir que por cada 10.000 impresiones adicionales se te añada un 5% del  importe fijo. Pero todo debe estar claramente estipulado en el contrato para evitar controversias futuras. 

7. Cláusulas de exclusividad

Como creador de contenidos podrías tener uno o varios patrocinadores de un mismo sector, que inclusive pueden ser competidores, sin ningún problema. Pero si el anunciante desea que solo publicites sus productos o servicios, tendrá que incluirse en el contrato mediante una cláusula de exclusividad. 

Dicha cláusula debe incluir información clara respecto al período y el alcance geográfico de la relación de exclusividad, para qué tipo de productos o servicios, las condiciones y las sanciones por incumplimiento.  

Sería oportuno, también, que se incluya una retribución adicional por este tipo de restricción, tal como se hace en los medios tradicionales. Porque no es lo mismo obtener ingresos publicitarios de una sola empresa, que de varias, y conforme con esto se te debería compensar económicamente. Especialmente si la exclusividad es muy amplia en tiempo o por tipos de productos o servicios.

8. Penalizaciones por incumplimiento

Finalmente, un punto bastante importante a considerar es si existen penalizaciones por incumplimiento y cuáles serán estas. Supongamos que te contrata una empresa para promocionar su nueva línea de marcadores de punta suave y dentro de la integración debes hacer un sorteo de una caja de productos entre tus seguidores, ¿qué pasa si no lo haces en el plazo acordado? O si lo haces y el anunciante no entrega el premio, ¿qué sucede?  

En cualquiera de los dos casos, aparte de las responsabilidades asumidas ante la audiencia, hay un daño reputacional para la otra parte. Por situaciones como esta deben negociarse penalizaciones por incumplimiento, que podrían ser económicas o morales (nos referimos a asumir la responsabilidad públicamente) y que deben detallarse en el contrato de patrocinio publicitario.  

Conclusión

Como has podido ver, los contratos de patrocinio publicitario no implican solo un ingreso para ti, sino también una serie de responsabilidades, por lo que debes tomarlos bastante en serio. Procura leerlos a profundidad y documentarte adecuadamente sobre las condiciones estipuladas en los mismos. En Talos podemos asesorarte y ayudarte a negociar contratos de colaboración publicitaria que te favorezcan. Contáctanos.  

*Foto de John Benitez en Unsplash