¿Cuándo publicar conversaciones por WhatsApp o DM puede ser ilegal?
¿Te ha escrito ese hater de siempre diciéndote hasta de qué te vas a morir? ¿te ha enviado un DM ese futbolista para pedirte que salgas con él en una cita? ¿tienes el cotilleo del año con el chat de WhastApp de dos influencers? Si estás en cualquiera de estas situaciones (o en algunas similares) y estás pensando en publicar conversaciones privadas en tu contenido, primero lee este artículo. Te puede ayudar a evitar problemas legales que quizá no hayas estado considerando.
Porque existen leyes y normativas como el Código Penal, el Reglamento General de Protección de Datos y la Ley Orgánica del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen que regulan este tipo de publicaciones. Aquí pueden cruzarse tres cosas distintas, y no son excluyentes. Una, que la conducta sea un delito, con consecuencias penales. Otra, que sea una infracción de protección de datos, con multa de la Agencia Española de Protección de Datos. Y otra, que dé pie a una demanda por dañar el honor o la intimidad de alguien. Como no son excluyentes, pueden producirse varias a la vez. Veámoslo:
Publicar conversaciones privadas que no son tuyas
Algunas veces, como cotilleo o para denunciar algo, los creadores de contenido o influencers, pueden publicar conversaciones que no son suyas. Sin embargo, determinar qué tan legal es hacerlo depende de un punto: ¿cuentas o no con autorización de quienes intervienen en ella?
Si no cuentas con autorización, el Código Penal establece que entonces sí podrías estar cometiendo un delito de revelación de secretos o de vulneración de la intimidad de otros que puede suponer pena de prisión y multa. Cuánto, depende de cómo se consiguió esa conversación y de tu papel en ello.
Ten en cuenta que la pena será mayor si la conversación privada incluye datos especialmente sensibles (puedes conocer cuáles son aquí). También, si pertenecen a un menor de edad o una persona con discapacidad. Y no olvides que si la conversación daña el honor o la imagen de alguien, se considera una intromisión en el derecho al honor, por vía civil, y podrías arriesgarte además a ser demandado por difamación.
En cambio, si cuentas con sus autorizaciones, no tendrás ningún problema. Pero si no las tienes y aun así decides publicar, entonces asegúrate de evitar que se les reconozca. Muchos influencers que cuentan salseos ya lo hacen así. Reciben los chats de sus seguidores, pero no ponen ni el nombre ni la foto de quienes intervienen en la conversación a publicar.
Cuando la conversación sí fue contigo
Por otro lado, si tú mismo fuiste parte de la conversación, hay que tener en cuenta otro criterio para decidir la legalidad de publicar conversaciones privadas: ¿cuentas con la autorización de otra parte? Una cosa conviene tenerla clara: si tú estabas en la conversación, la situación es mucho menos severa. Pero eso no te deja libre: siguen en juego la protección de datos y el honor de la otra persona, y, según lo que publiques, hasta puede ser delito, como verás más abajo.
En cambio, si no lo tienes, te recomendamos detenerte un poco porque podrías estar metiéndote en un berenjenal por tu propia cuenta y riesgo, dependiendo del contenido de la conversación. Si se trata de temas triviales, probablemente no tendrás mayores problemas, pero si hablamos de cosas y datos sensibles (como dijimos arriba), podría tener consecuencias negativas.
Recuerda que según la normativa de privacidad debes tener consentimiento o algún interés legítimo para poder tratar datos personales. Y publicar información personal es una forma de tratarlos. Más adelante te diremos en qué ocasiones sí puedes publicar conversaciones sin consentimiento.
Sí, sabemos que cuando es algo personal, las emociones pueden ser el punto de vista desde el que se decide si publicar algo. Pero es mejor decidir teniendo en cuenta también el aspecto legal. Así que a continuación te explicaremos la legalidad de las dos posibles situaciones que sucederían en este caso:
Publicar conversaciones sin identificar al interlocutor
Si el principal problema con publicar conversaciones privadas es que puedas dar información privada o negativa sobre el interlocutor, hacerlo sin identificarlo elimina ambos problemas.
Sin embargo, debes tener cuidado porque, aunque la conversación no tenga ni nombre ni foto, si hay datos que permitan identificar al interlocutor, sí podría ser problemático. También si eres tú quien está dando demasiada información en el storytime.
Publicar conversaciones privadas identificando al interlocutor
Por otro lado, es mucho más probable que tengas un problema legal si publicas conversaciones privadas identificando al interlocutor. Aunque dependiendo de los datos que se extraigan de tu contenido, la probabilidad puede ser mayor o menor.
Si te escribió un futbolista famoso por DM en plan de ligue y decides contárselo a tus seguidores con pantallazos, nombre, apellidos y fotos íntimas, podría ser un problema mayor. Y aquí hay una línea que conviene tener clarísima: publicar fotos o vídeos íntimos de alguien sin su permiso puede ser delito por sí solo, aunque te los hubiera enviado esa misma persona, si con eso dañas gravemente su intimidad.
En cambio, si solo presentas la conversación con nombre y otros datos públicos, el riesgo es menor. Pero si, además, esa conversación por DM revela un dato desconocido públicamente de su sexualidad (como su orientación sexual), es casi seguro que estarás ante un lío legal.
La clave en este caso es evaluar qué tan privados son los datos que hay en esta conversación. Si un dato personal es público, como el nombre y la foto, puede ser válido su tratamiento, dependiendo del fin con el que lo hagas. Pero si no lo es, podrías sí incurrir en una infracción. Además, como ya dijimos, si es un dato sensible, como la sexualidad, se considera una transgresión mayor.
El RGPD permite multas muy altas (hasta 20 millones de euros o el 4% de la facturación mundial) para este tipo de infracciones. El número asusta sobre el papel, pero en la práctica las multas a particulares son mucho más bajas: las que la Agencia ha puesto a autónomos y pequeños negocios suelen ir desde unos pocos miles de euros hasta las decenas de miles, por ejemplo.
Para conocer más sobre el posible monto de las multas que impone la AEPD, te recomendamos leer este artículo: Infracción del RGPD: ¿Con cuánto me podrían multar?
Tampoco olvides que si algo en la conversación publicado daña de alguna manera la imagen, el honor o la reputación de alguien, podrías verte también ante una demanda por difamación.
Mira qué habría pasado en el caso de la kisscam de Coldplay si hubiera sucedido en España:
Las situaciones excepcionales en las que sí puedes publicar las conversaciones
Imaginamos que ahora debes estarte preguntando: ¿cómo es que hay tanta gente dedicándose a publicar conversaciones privadas en internet? Bueno hay dos razones: primero, la AEPD sí ha impuesto multas a algunos creadores de contenido, pero es una labor incipiente. Aunque hay que tener en cuenta que la presión social y gubernamental puede aumentar su actividad en este sector.
Luego, porque hay excepciones a las normas. Por ejemplo, si hay una persona de tu audiencia que te escribe DMs con mensajes sexuales, acosándote, puede ser válida la denuncia pública de lo que te está sucediendo. Así como esas existen otras excepciones en las que podrías ampararte para publicar conversaciones privadas:
- Por interés público: como el ejemplo mencionado en el párrafo anterior, para denunciar actividades que podrían ser ilícitas. Esto podría ser utilizado por el periodismo también.
- Por interés legítimo: cuando tienes un motivo propio para publicarla y, al sopesarlo, pesa más que la molestia para la otra persona, sobre todo si quitas los datos que la identifican. Por ejemplo, alguien que vende un curso y comparte el mensaje de un alumno diciendo que, después de hacerlo, ha cobrado su primer trabajo, sin nombre ni nada que permita reconocerlo.
- Porque exista un contrato que ampare la publicación o el consentimiento.
Debes tener en cuenta, eso sí, que al ampararte en estas excepciones también tienes la obligación de ponderar si no es mayor el riesgo para las libertades de los interlocutores que los beneficios de usar estas conversaciones. Para profundizar en estas excepciones te recomendamos leer este artículo sobre tratamiento de datos personales sin consentimiento.
Recomendación final
Si vas a publicar tus conversaciones privadas la mejor opción es pedir el consentimiento de las otras personas que intervienen en ellas. Y si no lo tienes, lo mejor es hacer una evaluación profunda de las consecuencias legales que podría tener.
En todo caso, si quieres hacerlo, pero te resulta difícil distinguir si existe un riesgo jurídico en ello, consulta con un abogado previamente. En Talos Abogados tenemos un servicio que te permite consultarnos las dudas sobre privacidad que tengas en tu trabajo diario. Se trata del Kit Legal Básico para Creadores, que también puede ayudarte a atender otras necesidades legales como contratos publicitarios y derechos de imagen. Pídelo haciendo click aquí.
Foto de Lana Codes en Unsplash
