Cuatro formas de infringir la privacidad creando contenido con IA
Si las personas podamos cometer errores gestionando la privacidad, con una máquina, las posibilidades se multiplican exponencialmente. Y esto es algo que resulta aún más evidente en el contenido creado con IA publicado en redes sociales.
Ya todos lo hemos visto: evidentes deep fakes con personas de la vida real en situaciones inverosímiles, vídeos con información falsa de personas famosos, entre otras cosas. Todo esto muestra que por muy útil que pueda ser la IA, también puede traer problemas legales si no sabes manejarla. Y muchos mayores de los que tendrías si las tareas que le encomendaste a esta herramienta las hubiera realizado un humano.
No, no te estamos desalentando de usar la IA para crear contenido, pero sí queremos mostrarte cuáles son los errores más comunes en materia de privacidad al momento de utilizarla. Veámoslos:
Deep fakes y el derecho a la imagen
El principal problema que se encuentra habitualmente en los deep fakes (cuando se usa la imagen de otra persona para crear contenido falso) es la distorsión de la realidad. Pero existe otro, que quizá pocas veces se atiende: la infracción de los derechos de imagen de los afectados.
Ya hemos visto a famosos como Scarlett Johansson, Rosalía y Bad Bunny reclamar por el uso no autorizado de su imagen en contenido creado con IA. Y también les pasa a personas comunes, que terminan presentadas ante el mundo en situaciones que no les favorecen.
Pero, como decíamos en este artículo, sea famosa o no, toda persona tiene derecho a decidir cómo puede usarse su imagen. Ojo, que no nos referimos solo al rostro y el cuerpo de alguien, sino también a su voz.
Por lo tanto, no, no puedes usar la IA para crear contenido con la voz ni el rostro de personas reales, porque entonces estarías cometiendo una infracción que podría ser sancionable jurídicamente. Como en el caso que analizamos en este vídeo:
Y no existe excepción en la normativa que habilite este tipo de usos sin autorización. Porque no hay interés público, científico, cultural ni histórico en ellos, ni están permitidos por alguna ley. Tampoco es posible simplemente porque sean personas públicas, porque aplica solo si están en espacios o acontecimientos públicos.
Por otro lado, debes recordar que la imagen es un dato personal, así que también está regida por el RGPD. Y, si no tienes su consentimiento o alguna otra base legal para tratarlo, no puedes crear contenido con IA usándola.
Uso de datos personales
¿Te ha pasado que has visto contenido en el que se relata la biografía de alguna persona famosa con datos erróneos? Bueno, eso pasa cada vez más. Se le pide a ChatGPT que escriba guiones, post o artículos sobre personas reales y la herramienta termina alucinando e inventando cosas.
El problema es que, según el RGPD, quien trata datos personales, tiene que asegurarse de que esa información sea verdadera. Porque imagínate que publicas un vídeo en el que se dice que el presidente de Gobierno tiene VIH, solo porque a la herramienta de IA se lo sacó del sombrero. Mal ¿no?
Pero, además, si los datos tratados fueran correctos, esto también podría ser un problema desde el punto de vista de la privacidad. Porque necesitas una base legal para tratar esos datos, salvo que se trate de una excepción prevista en la normativa (de las que ya hablamos previamente).
Así que u obtienes el consentimiento de las personas para publicar sus datos personales o tienes un interés legítimo para hacerlo. Pero inclusive con ello, si se trata de datos personales sensibles, como el estado de salud de una persona, podría no ser posible.
Hay que tener en cuenta que en el caso de las personas famosas la normativa es menos restrictiva. Pero si se trata de personas comunes, aunque ellas mismas hayan publicado en Instagram que tienen una determinada orientación sexual, no puedes usar esa información, tal como lo dictaminó el Tribunal Supremo de la UE.
En resumen: de preferencia, debes evitar que tu contenido creado con IA contenga datos personales ya sean reales o inventados.
Contenido creado con IA difamatorio
Volviendo a las alucinaciones de ChatGPT, pueden también generarte un problema si el contenido generado resulta difamatorio para alguien. Por ejemplo, si le pides a la herramienta que te detalle las acciones corruptas de una autoridad, puede que te entregue una lista llena de imaginación robótica.
De esto ya hay muchos casos. Por ejemplo, el de este alcalde australiano. Pero, aunque la mayoría de las demandas se intentan plantear contra los desarrolladores de las herramientas, si tú publicas contenido creado con IA que tiene información difamatoria, el primer demandado serás tú. Y resultará mucho más fácil que ir contra gigantes tecnológicos.
Por este motivo, nuestra recomendación es siempre hacer el fact-checking respectivo antes de publicar cualquier contenido creado con IA. Y pedirle a Gemini o ChatGPT, que detalle sus fuentes de información, para poder revisar directamente si concuerdan con el resultado entregado.
Contenido personalizado
¿Les envías newsletter con contenido personalizado a tus seguidores? Es habitual. Pero si los perfilas y segmentas utilizando herramientas basadas en IA, podrías tener un problema desde el punto de vista de la privacidad.
Lo que pasa es que, como te comentamos en este artículo, el perfilado automatizado está regulado por la normativa de protección de datos personales y prácticamente siempre requerirá el consentimiento del usuario. La razón es que, para lograr determinar los intereses de las personas, suele hacérseles seguimiento mediante cookies o similares, invadiendo su privacidad.
Además, aunque la personalización puede ser beneficiosa tanto para los usuarios como para ti como creador, el RGPD obliga a hacer una evaluación de riesgos. Sobre todo, si la herramienta que utilizas para segmentar transfiere datos a países fuera de la UE. Y en caso de encontrar alguno, será necesario que tomes medidas para mitigarlo.
Recomendación final
Para terminar quizá la lección principal es que no abandones del todo el punto de vista humano en el contenido creado con IA. Esto te permitirá saber exactamente si lo que vas a publicar está dentro de las normativas de privacidad.
Si tu conocimiento sobre ellas es limitado o necesitas una opinión profesional al respecto, pide una cita con nosotros para asesorarte.
Foto de Venti Views en Unsplash
