Muchas veces antes de iniciar un proceso legal, buscamos saber en qué nos va a beneficiar. Con mucha más razón si eres un creador y no tienes los recursos para involucrarte en algo que podría ser largo y costoso. En el caso de una infracción a la Ley de Propiedad Intelectual, esta es la razón por la que, a pesar de lo frecuente que es el plagio de contenido, no se toman medidas legales para frenarlo.  

Si tú estás considerando hacerlo, quizá este artículo te pueda ayudar a valorar si conviene o no a tus intereses: 

Indemnización por infracción a la propiedad intelectual

¿Cuándo se considera que hay plagio de contenido? 

Primero, es conveniente tener claro que existe realmente un plagio de contenido o no. Y, en general, esto ha sucedido cuando alguien utiliza tus obras sin autorización o licencia. Sin embargo, debes tener en cuenta que existen ocasiones en las que no será necesario obtenerla y tiene que ver con las excepciones a los derechos de autor, que son las siguientes:  

  • En casos de copias privadas 
  • Para facilitar la accesibilidad a personas con discapacidad. 
  • Para reseñas, citas, ilustración o fines analíticos. 
  • Para la cobertura y el comentario de las noticias. 
  • Si son obras ubicadas en la vía pública.  
  • Para hacer parodias. 
  • Para la minería de datos. 

Tampoco se necesitará si tu obra ha pasado a dominio público, aunque dado que la creación de contenidos es algo muy reciente, es improbable que eso haya sucedido.  

Por otro lado, aunque hayas licenciado tu obra (inclusive como copyleft, dentro de las Creative Commons o con una licencia libre de regalías), podría considerarse que se ha infringido tu propiedad intelectual, cuando no se han respetado los términos de la licencia. Si bien no es propiamente un plagio de contenido, sí puedes iniciar un proceso legal para reclamar por tus derechos. 

Cómo está conformada la indemnización por plagio de contenido 

Una vez establecido que sí hay plagio de contenido o una infracción a la propiedad intelectual, entonces puedes empezar a considerar si es conveniente o no iniciar un proceso legal. Y una de las cosas que sin dudas tendrás en cuenta es qué puedes obtener de esta medida.  

Aparte de las medidas cautelares (como detener la reproducción del contenido infringido) y el pago de las costas procesales, también puedes recibir una indemnización por daños y perjuicios. A continuación, te comentamos qué se considera para establecerla, de acuerdo con la Ley de Propiedad Intelectual:  

Daño económico  

Los daños económicos son los primeros que se pretenden resarcir cuando se trata de una infracción a los derechos de autor. Y, conforme con la normativa, pueden determinarse en base a cualquiera de estos dos criterios:   

  1. Los beneficios que hayas perdido por la infracción. Así como otras consecuencias económicas negativas que hayas tenido que afrontar.  
  2. El pago por licencia que hubieras recibido en el caso que se te haya pedido autorización para usar tu obra, calculado habitualmente como un porcentaje de los beneficios percibidos por quien cometió el plagio de contenido. También llamado regalía hipotética.  

Cuando solicites la indemnización, deberás elegir uno de estos dos criterios, no podrás acumularlos.  

En el primer caso, debemos anotar que en el plagio de contenido será bastante difícil probar los beneficios que podrías haber perdido por la infracción. Una alternativa viable podría ser, por ejemplo, probar que tenías un contrato de exclusividad que se perdió a raíz del daño sufrido.  

En el caso de la regalía hipotética sirve para determinar el daño de manera mucho más sencilla y puede consistir tanto en un monto específico como en un porcentaje, aunque lo segundo es lo habitual. Para determinarlo, se puede tomar como referencia las licencias otorgadas previamente, aunque se puede aplicar aun cuando el autor no las haya provisto con anterioridad, acudiendo a lo habitual en el sector. Además, influirán en su valoración detalles como la importancia de la obra o cuántas y qué clase de licencias se han otorgado.  

Daño moral 

En este tipo de daño se considera que la persona física (no jurídica, como una empresa) ha padecido afectaciones psicológicas o se ha afectado su honor con la infracción. Por ejemplo, podrías argumentar que, como consecuencia del plagio de contenido, has desarrollado un cuadro de ansiedad clínica.

O que se ha afectado tu reputación al usar tu obra para fines no autorizados. Un caso típico es cuando los candidatos políticos usan tu música para sus campañas y su ideología no concuerda con la tuya.  

El daño moral se agrava cuando hubo un abuso de confianza por parte del infractor para poder utilizar el contenido. Y esto puede significar un incremento considerable de la indemnización. 

Un ejemplo de esto se podría observar en el caso de la película “La Purga: La noche de las bestias”. El autor Douglas Jordan-Benel ha demandado argumentando que le envió un guion muy similar al de la película a su agencia de representación, que era la misma que la del guionista del filme, James DeMonaco. El litigio todavía está en curso. 

Hay que tener en cuenta que al reclamar daños morales el inconveniente surge con tener que probarlos. Tomando los ejemplos anteriores, podrían servir como pruebas un certificado médico, algún artículo de la prensa en el que se señale la incongruencia del uso no autorizado de tu música o el contrato de representación con la agencia.  

Gastos de investigación 

La indemnización puede incluir también los gastos de investigación que realizarás para poder probar que hubo un plagio a tu contenido. Por ejemplo, si contratas a un perito, un abogado o un procurador para investigar el caso, estos gastos deberán ser asumidos por el infractor si es que se llegase a determinar la infracción.  

Indemnización coercitiva:  

Aplica cuando ya hay un mandato judicial firme, pero la infracción persiste. En este caso, lo que se hace es sancionar económicamente por cada día que transcurra desde que se emitió la sentencia hasta que cese la conducta infractora. Su objetivo, como su nombre indica, es forzar el cumplimiento.

Shakira ha sido acusa múltiples veces de plagio, conoce cómo ha resuelto estas demandas en este vídeo:

Cómo se reclamaría la indemnización por plagio de contenido 

Ahora que ya tienes claro qué beneficios puedes obtener de una demanda por plagio de contenido y has decidido que resulta conveniente para ti, debes saber cómo proceder. Primero, debes contar con un abogado que te ayude a ejecutar el proceso.  

Considera que, si se trata de una infracción mediante redes sociales, cada una de estas plataformas tienen sus procedimientos establecidos de protección a los derechos de autor, como YouTube y el Content ID. Si no se logra resolver mediante estos medios, o incluso en paralelo a estos, podrás proceder con un requerimiento de cese y desistimiento en el que reclames la indemnización que estimas oportuna. Y de continuar la infracción o de ser desoídos tus reclamos, podrás recurrir a la demanda judicial, que puede resolverse mediante dos vías:  

  • Continuando con el proceso judicial hasta obtener la sentencia de un juez, o  
  • Buscando un acuerdo extrajudicial, que permita el ahorro de costos procesales y de tiempo.  

En ambos casos puedes obtener la indemnización por la infracción, si se argumenta o negocia adecuadamente. Por este motivo, te recomendamos acudir a un abogado que sea experto en propiedad intelectual, como los de Talos, solo así podrás conseguir resultados satisfactorios en el proceso. Pide una cita para evaluar las acciones que puedes tomar en caso de un supuesto plagio de contenido.  

 

Foto de Wesley Tingey en Unsplash